¿QUIERES HACER CERVEZA EN CASA? ¡¡CUALQUIERA PUEDE HACERLA!! LEYENDO ESTA GUÍA SABRÁS QUE ES MÁS SIMPLE DE LO QUE PENSABAS

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La cerveza, así como muchas otras bebidas fermentadas, básicamente se trata de la mezcla de líquidos azucarados con microorganismos. En el vino, el jugo de la uva; en la sidra, el jugo de la manzana; en la hidromiel, la mezcla de miel y agua. En el caso de la cerveza, es el azúcar que obtenemos de la cebada malteada (en adelante llamada sólo “malta”) al mezclarla con agua a cierta temperatura, junto con otros granos según tu receta (como el trigo, la avena, el centeno, el arroz o el maíz), que se hierve junto con el lúpulo para dar amargor, sabor y aroma. Este se enfría y se mezcla con los microorganismos, las levaduras, para su proceso de fermentación, donde la levadura se alimenta de los azúcares, produce co2 y alcohol, entre otros.

 

Para hacer cerveza tienes tres opciones de proceso:

  • Sólo extracto de malta

  • Macerado parcial de granos y extracto de malta

  • Todo grano

 

Cada una de las tres opciones tiene sus dificultades, pero para el principiante, es recomendable partir elaborando con extracto y cuando te sientas cómodo, saltar al próximo nivel. Todo cervecero casero que elaboró “todo grano” en su primera vez te dirá que hubiese agradecido elaborar con extracto ese día, ya que esto simplifica muchos procesos.